Corrupción del gobierno

A quien corresponda:

Consejo de la Administración Municipal Playa

Delegado del Poder Popular de la Circunscripción

Dirección Provincial de CITMA

Oficina del Fiscal Provincial

 

Asunto: Denuncia urgente por contaminación ambiental, colapso eléctrico e inacción administrativa en la Escuela Triana Amistad Cubana Soviética (zona de La Ceiba)54y45

 

Yo , vecina de la comunidad de La Ceiba, en el municipio Playa, actuando en mi condición de madre con un hijo menor de edad que reside en nuestro hogar, me dirijo a ustedes para exponer una situación límite que afecta gravemente nuestra calidad de vida, salud y derechos fundamentales.

En el inmueble ocupado por la Escuela Triana Amistad Cubana Soviética, funcionan en su interior varias micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) sin la debida aprobación aparente para operar en un centro educativo. Estas incluyen naves de exportación y producción de cemento, tres carpinterías particulares y un centro de conservación de alimentos. Todas estas instalaciones generan un altísimo consumo energético que ha desestabilizado por completo el circuito eléctrico de nuestra zona residencial.

Quiero resaltar con especial urgencia el punto de inflexión de esta crisis: inicialmente, el centro de conservación de alimentos contaba con 5 contenedores de refrigeración (de los utilizados para el transporte marítimo). Durante ese período, el servicio eléctrico en el circuito se mantenía relativamente estable.

Sin embargo, las autoridades retiraron 4 de esos contenedores, dejando solo 1 en funcionamiento para la conservación de los productos. Desde ese momento, se desencadenó un colapso energético absoluto. Actualmente, los apagones son extraordinarios e inhumanos, con cortes que oscilan entre 48 y 72 horas, seguidos de apenas 1 hora y media o 2 horas de servicio eléctrico. Esta situación es insostenible, máxime cuando residimos en una zona céntrica del municipio Playa.

El problema no es solo la falta de luz. Al carecer de la capacidad de refrigeración necesaria (los 4 contenedores retirados), los productos alimenticios que supuestamente iban a ser distribuidos a la población se han estado pudriendo dentro de las instalaciones. Esto ha provocado una contaminación ambiental severa por la emanación de gases tóxicos (amoniaco y compuestos orgánicos volátiles) que llegan directamente a los edificios residenciales, incluso a los situados en la zona opuesta.

El nivel de putrefacción es tan elevado que resulta imposible dormir dentro de las casas por el calor y la falta de luz, pero tampoco se puede dormir en el exterior o con las ventanas abiertas debido al hedor y la toxicidad del aire. Como madre, mi mayor temor es la salud de los menores de edad del circuito, que están siendo expuestos diariamente a estas sustancias nocivas para sus pulmones y sistema respiratorio.

Ante esta situación, he acudido en reiteradas ocasiones a las autoridades competentes sin obtener respuesta:

Dirección de la escuela: La directiva se deslinda argumentando no ser responsable por el ruido constante de los operadores (que laboran 24/7), pero ignoran el resto de las afectaciones.

Policía de la zona: Al presentar la queja, los oficiales se limitaron a responder que “eso es cosa del gobierno”, negándose a tomar cartas en el asunto y demostrando una total indiferencia.

Es indignante que los funcionarios encargados de la zona (a quienes imagino reciben un salario por ello) no solo hagan caso omiso, sino que parecen respaldar estas operaciones ilegales dentro de una institución estatal, permitiendo que los operadores privados consuman toda la energía del circuito en detrimento de los residentes de a pie.

Por todo lo expuesto, solicito de manera URGENTE:

Una inspección sanitaria y ambiental inmediata al centro de conservación de alimentos para evaluar los niveles de amoniaco y gases tóxicos, y obligar a la instalación de sistemas de refrigeración adecuados o la reubicación de los contenedores para detener la putrefacción.

Una auditoría al suministro eléctrico del circuito, regulando el consumo de estas MIPYMES para garantizar el servicio básico a las viviendas, o la instalación de transformadores independientes para estas naves. 

La verificación de la documentación legal y permisos de todas las MIPYMES que operan dentro de la Escuela Triana Amistad Cubana Soviética.

La responsabilización de los funcionarios locales (gobierno de la zona y dirección de la escuela) por la omisión y el daño causado a la comunidad, reorganizando si es necesario los cuadros que han ignorado sistemáticamente nuestras quejas.

Es decepcionante tener que llegar a este extremo, pero la salud de nuestros niños y nuestro derecho al descanso y a un ambiente sano están por encima de cualquier interés económico particular. Exijo una solución con carácter urgente antes de que ocurra una intoxicación masiva en la comunidad.

Quedo a la espera de una pronta respuesta y de la intervención efectiva del Presidente o la máxima autoridad competente para que se haga justicia en nuestro barrio.